
El dolor de espalda es un síntoma de un gran grupo de enfermedades y condiciones patológicas con manifestaciones similares, y uno de los problemas más acuciantes de la atención sanitaria moderna, y el tratamiento del dolor de espalda es una tarea difícil.
Aunque el dolor puede ocurrir en cualquier parte de la columna, la localización más común es la zona lumbar; según los investigadores, la prevalencia del dolor lumbar alcanza el 76% entre la población adulta.
Según las estadísticas, en 1 año, alrededor del 80% de las personas se quejan de al menos un ataque de dolor en la zona lumbar, y en los siguientes 12 meses, el 75% experimenta una recaída del síndrome de dolor.
Tipos y manifestaciones del síndrome de dolor.
Dependiendo del segmento de la espalda afectado, el síndrome de dolor se divide en dolor en el cuello, en la parte media de la espalda (dolor torácico), en la zona lumbar (dolor lumbar) o en coccidinia (dolor en el coxis o el sacro).
Según los resultados de un estudio en el que participaron 46 mil voluntarios de varios países europeos, el dolor crónico en diversas partes de la columna es característico del 24% de la población, en la región lumbar, del 18%, y el dolor de cuello se presenta en el 8% de la población.
La duración del dolor es aguda (hasta 12 semanas) o crónica (más de 12 semanas).
El dolor puede ser sordo o punzante, a veces hay una sensación de ardor y hormigueo. Los síntomas de algunas enfermedades también se extienden a los brazos y las manos, las piernas o los pies, según el nivel de afectación de la columna. El entumecimiento o debilidad en las extremidades superiores e inferiores es otra opción para las manifestaciones que acompañan al dolor de espalda. En algunos pacientes con síndrome de dolor espinal también se observa restricción en la gama de ciertos movimientos o aumento del dolor en ciertas posiciones del cuerpo.
Dolor de espalda: ¿por qué ocurre?
Durante el examen, no siempre es posible determinar la causa directa del dolor de espalda, en cuyo caso el dolor se denomina "inespecífico" o "mecánico". La causa de este dolor son los cambios patológicos en el sistema musculoesquelético, pero no se observa daño a las raíces nerviosas cervical, torácica, lumbar y sacra ni enfermedades específicas de la columna; este subtipo de síndrome de dolor ocurre en el 98% de los pacientes. El dolor secundario debido a la enfermedad subyacente representa aproximadamente el 2% de los casos.
El dolor de espalda inespecífico tiene las siguientes características:
- tiende a mejorar o empeorar dependiendo de la posición del cuerpo; por ejemplo, el paciente puede sentirse mejor al sentarse o acostarse;
- el dolor a menudo empeora con el movimiento;
- el ataque puede desarrollarse repentinamente o aumentar gradualmente;
- En ocasiones el dolor de espalda es el resultado de una mala postura o de levantar torpemente algo, pero muchas veces aparece sin motivo aparente;
- puede ser causado por una lesión menor, como un esguince de ligamento o músculo;
- Puede ocurrir después del estrés o el exceso de trabajo y generalmente comienza a mejorar en unas pocas semanas.
Factores de riesgo para desarrollar dolor de espalda inespecífico:
- trabajo físico duro;
- flexión y flexión frecuentes del cuerpo;
- levantar objetos pesados, especialmente desde una posición incorrecta;
- estilo de vida sedentario;
- impactos industriales como vibraciones;
- embarazo;
- cambios relacionados con la edad en el sistema musculoesquelético.
El dolor agudo tiene importancia fisiológica, ya que indica la influencia aguda de un factor desfavorable.
Las causas más comunes de dolor de espalda agudo son:
- lesión de diversas estructuras de la columna;
- espondilolistesis: desplazamiento de las vértebras entre sí;
- ciática: inflamación del nervio ciático (el nervio más largo y ancho del cuerpo humano), que va desde la parte baja de la espalda hasta los pies.
- síndrome de cauda equina: compresión de fibras nerviosas en la parte inferior del canal espinal;
- neuralgia intercostal: causada por compresión o irritación de las raíces nerviosas de los nervios intercostales;
Es importante recordar que el dolor agudo señala la aparición de un trastorno, mientras que el dolor crónico registra este efecto patológico y recuerda un trastorno en desarrollo.
Las condiciones que pueden causar dolor de espalda crónico incluyen:
- desplazamiento o prolapso de un disco intervertebral;
- enfermedades autoinmunes de las articulaciones como la espondilitis anquilosante (hinchazón de las articulaciones de la columna);
- radiculopatía: inflamación y degeneración de los nervios que van desde la médula espinal hasta los músculos y las articulaciones;
- Artritis y artrosis de las articulaciones espinales de diversos orígenes.
- proceso infeccioso (por ejemplo, meningitis, tuberculosis);
- enfermedades de los órganos internos (aneurisma aórtico abdominal o patología ginecológica);
- metástasis o ciertos tipos de cáncer, como el mieloma múltiple, un subtipo de cáncer de médula ósea.
Diagnóstico del síndrome de dolor de espalda.
Para saber qué hacer con el dolor de espalda intenso, es recomendable, en primer lugar, establecer su causa. Un diagnóstico preciso es la clave para un plan de tratamiento bien desarrollado.
Después de examinar cuidadosamente las quejas del paciente, el historial médico y la naturaleza de los síntomas, el médico puede prescribir estudios de imagen y pruebas funcionales para confirmar el diagnóstico.
- radiografía de la columna Se utiliza para detectar enfermedades degenerativas y fracturas.
- tomografía computarizada proporciona imágenes transversales detalladas de la columna vertebral, que muestran incluso cambios sutiles en los huesos.
- Imágenes por resonancia magnética muestra estructuras de tejido y hueso y se utiliza para identificar hernias o deslizamientos de disco, nervios pinzados o la médula espinal.
- Al realizar mielogramas Se utiliza un tinte biológico especial que se inyecta en el área alrededor de la columna vertebral para visualizar mejor el canal espinal y los discos intervertebrales, así como el estado de las fibras nerviosas dentro y alrededor de la columna.
- Pruebas de electrodiagnóstico le permite evaluar la actividad eléctrica de los nervios en las extremidades superiores e inferiores.
- Exploración de huesos con emisión de positrones revela, en primer lugar, la oncopatología de los huesos.
- Densitometría (determinación de la densidad ósea) mostrada para enfermedades y afecciones que conducen a una disminución de la densidad mineral ósea.
Métodos para combatir el dolor de espalda.
La compleja estructura del dolor en varias partes de la espalda y las etapas de los cambios patológicos dictan la necesidad de una combinación de tratamiento farmacológico y no farmacológico.
Los principios de la terapia para un paciente con dolor de espalda crónico, basados en la medicina basada en la evidencia, implican:
- explicar al paciente las causas del dolor y, por regla general, su origen benigno;
- asegurar niveles suficientes de actividad física diaria;
- prescribir un tratamiento eficaz y seguro, principalmente para aliviar el dolor;
- corrección de la terapia si es ineficaz después de 1 a 3 meses.
Tratamiento no farmacológico para el dolor de espalda.
En la mayoría de los casos, un paciente con dolor de espalda mejora en 2 a 6 semanas. El objetivo principal del tratamiento inespecífico es reducir las restricciones de movimiento, minimizar las recaídas y, aunque una buena condición física no puede prevenir todos los episodios dolorosos, sí facilita la resolución de estos episodios.
El desarrollo del estereotipo motor correcto y la fisioterapia son áreas importantes de la corrección no farmacológica del dolor.
Según la duración, el tratamiento no farmacológico del dolor de espalda se puede dividir en tres fases.
Etapa I - fisioterapia pasiva durante el período agudo (6 semanas).
Etapa II – ejercicios activos durante el período subagudo (6-12 semanas).
Etapa III - efectos fisioterapéuticos de rehabilitación.
El reposo en cama se prescribe para el dolor de espalda agudo sólo por un período de tiempo limitado.
Diversas actividades físicas y formas de medicina complementaria y alternativa pueden ayudar a aliviar el dolor, como por ejemplo:
- Ejercicios físicos no específicos como caminata diaria, bicicleta, natación. Para el dolor de espalda no complicado, se recomienda realizar actividad física regular y estiramientos suaves para mejorar los resultados a largo plazo. También se puede recomendar fisioterapia para fortalecer los músculos abdominales y espinales;
- el masaje terapéutico se utiliza para aliviar el dolor a corto plazo, pero no produce una mejora funcional a largo plazo;
- el uso de acupuntura, terapia manual y métodos de tracción espinal.
Tratamiento farmacológico del dolor.
Los métodos más comunes de tratamiento farmacológico para el dolor de espalda son:- Medicamentos antiinflamatorios no esteroides y relajantes musculares.
- Inyecciones de hormonas esteroides en la cavidad articular o el espacio epidural de la columna, lo que reduce la inflamación y el dolor en la espalda. Sin embargo, este tipo de terapia no está diseñada para un uso prolongado debido a los efectos secundarios de los medicamentos.
¿Cuándo se utiliza el tratamiento quirúrgico?
Si bien la gran mayoría de las personas con dolor de espalda o cuello se recuperan con el tiempo sin medicación ni tratamiento no quirúrgico, algunos pacientes pueden requerir corrección quirúrgica de los trastornos de la columna. En general, un paciente con dolor de columna puede ser intervenido quirúrgicamente si se cumplen los siguientes criterios:- el problema estructural ha sido diagnosticado y confirmado mediante imágenes (p. ej., rayos X o resonancia magnética);
- Los tratamientos conservadores como la fisioterapia o los medicamentos no han logrado proporcionar un alivio adecuado del dolor;
- el dolor de espalda es debilitante y le impide participar en las actividades diarias o la actividad física;
- los síntomas afectan negativamente la salud física o emocional;
- existen razones objetivas, confirmadas por métodos de diagnóstico, para creer que la cirugía de columna será beneficiosa;
- se produce daño neurológico.
Prevenir el dolor de espalda
Mantener un estilo de vida saludable es la clave para prevenir el dolor de espalda. El exceso de peso ejerce presión sobre la espalda, por lo que es importante mantener un peso saludable. El ejercicio regular fortalece los músculos abdominales y de la espalda. Fumar acelera el envejecimiento de los vasos sanguíneos y de muchos tejidos del cuerpo, incluso contribuyendo al envejecimiento de la columna, por lo que dejar de consumir productos que contienen tabaco es un paso más hacia una espalda sana. Una postura correcta, la ergonomía en el lugar de trabajo y evitar el sedentarismo son formas eficaces de prevenir el dolor de espalda.
































